Leire y Alejandro dieron comienzo a su día de bodas en Barcelona con una romántica ceremonia religiosa rodeados de familia y tradición. Bajo la suave luz de la tarde, la celebración continuó en Can Marial, una hermosa finca catalana con vistas al mar, pavos reales que pasean libremente y un pequeño estanque que refleja el encanto histórico del lugar.
El edificio arqueado junto al agua se convirtió en el telón de fondo perfecto para las fotos de la pareja, añadiendo un toque de ensueño y elegancia a sus imágenes. Desde los serenos rincones del jardín hasta las vistas panorámicas de la costa, cada detalle de Can Marial aportó algo único a su celebración.